"Corría el mes de agosto de 1741. Joseph
Clinch, náufrago inglés, sobrevivía junto con otros siete
compañeros de desventuras al norte de Cabo Corrientes, cerca
de la actual Mar del Plata. Uno de sus compañeros, el
guardamarina Isaac Morris, refiere de esta forma el encuentro
que tuvieron con un tigre:
"Fuimos al monte, de donde solíamos sacar leña, para
derribar algunos postes. Como no teníamos más que un hacha,
sólo uno podía hachar y el resto de nosotros ataba los
postes y los acarreaba. Habíamos cortado varios y los estábamos
atando cuando vimos a Jos. Clinch gritando: ¡El Señor tenga
piedad de nosotros! ¡Aquí viene un gran tigre!
Nos encontrábamos en la mayor consternación, pues habiendo
salido tantas veces por esos lugares y no habiendo visto nunca
huellas de fieras, nunca llevábamos armas, no sospechando
ningún peligro por ese lado. Todos huimos y pronto vimos al
tigre salir del bosque en nuestra persecución. Cuando estuvo
a unas veinte yardas, viendo que era imposible toda huida, nos
volvimos contra él golpeando las manos y profiriendo gritos
para atemorizarlo, lo cual tuvo el efecto deseado; pues
enseguida se sentó sobre su cola y permaneció observándonos.
No sabíamos que partido tomar: huir o esperar que se fuese.
Pero el temor prevalecía y nos fuimos alejando despacito sin
que él nos siguiera. Al día siguiente fuimos todos con
nuestros mosquetes a darle caza, pero no lo encontramos."
Tomado de: Vignati, Milcíades Alejo -1956-
"Viajeros, obras y documentos para el estudio del hombre
americano. Una narración fiel de los peligros y desventuras
que sobrellevó Isaac Morris". Imprenta y Casa Editora
Coni. Buenos Aires.
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