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Celo
y
Reproducción
del
Yaguareté
Debido a que el
Yaguareté es un animal cuya área de distribución abarca zonas muy amplias, no tiene un
período de celo definido para todas las zonas donde se encuentra.
En las regiones
tropicales, donde la luz y la humedad suelen permanecer constantes a través de las
estaciones, la reproducción puede tener lugar en cualquier época del año. A medida que
el clima es mas extremo, los partos
tienden a realizarse en primavera; pero aún así,
estas normas pueden variar.
Durante el celo, el rugido del
Yaguareté se escucha con más frecuencia que durante el resto del año; la hembra ruge
llamando al macho y éste contesta con fuertes bramidos. También entre fuertes y
continuos gritos se realiza la cópula, aparentemente después de una larga resistencia
de la hembra. En los lugares donde se ha realizado la unión de una pareja se puede
encontrar la vegetación arrancada y aplastada en un área de aproximadamente tres metros
cuadrados.
El período de gestación dura entre
92 y 113 días, durante los cuales la hembra es más voraz y
caza con mayor frecuencia. Al llegar a término la preñez, busca una guarida donde tiene
lugar el parto. Puede tener de una a cinco crías, pero generalmente pare dos o tres
cachorros, que nacen ciegos, pesan entre 600 y 900 gramos y son algo más oscuros que los
adultos. Puede ocurrir que en una misma camada, haya ejemplares melánicos (totalmente
negros) y
manchados.
Abren los ojos a las dos semanas y
permanecen en el cubil donde nacieron durante mas de dos meses. Cuando ya tienen un mes de
edad, los cachorros comienzan a incluir en su dieta -además de la leche materna- un poco
de carne, y a los tres meses su alimentación se hace casi exclusivamente carnívora.
En el curso de la crianza, la madre
se torna más agresiva, y defiende con furia a sus cachorros. No se aleja mucho de sus
crías durante los primeros días y cuando no las cree muy seguras las transporta con la
boca a otro cubil. Si le arrebatan sus cachorros, puede perseguir a sus raptores durante
horas, rugiendo; sin embargo en cautiverio la madre puede llegar a devorar a sus propias
crías debido quizás a las tensiones que le genera el encierro o a la alimentación
deficiente.
El Yaguareté alcanza su madurez sexual aproximadamente a los dos años. Hasta
esa edad, madre e hijo suelen mantener un cierto vínculo, cazando en el mismo territorio
pero, aparentemente, no existe otro tipo de relación entre ellos.
Bibliografía citada: (1)
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