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El Yaguareté
es -luego del Venado de las Pampas (Ozotoceros bezoarticus)- el mamífero
de gran tamaño que más territorios perdió en Argentina, alrededor del 85% de
su distribución original.
Hacia principios de 1900 aún se encontraban
algunos ejemplares en regiones aisladas de la pampa húmeda y hacia mitad de
siglo ya había desaparecido casi hasta su distribución actual, siendo muertos
en esta época los últimos ejemplares de Corrientes, Entre Ríos y sur de
Misiones.
En las últimas décadas su rango
de distribución se ha mantenido relativamente estable, debiéndose
principalmente a la marginalidad, lejanía respecto de las grandes ciudades e
inaccesible de sus actuales territorios. Sin embargo, en los últimos 10 años,
en las zonas límite de su distribución, se ha vuelto cada vez más raro y
seguramente con ejemplares en tránsito o ya aislados, como es el caso de la
zona del Valle del Cuñá Pirú, Colonia Andresito y alrededores de San Pedro en
Misiones, las sierras de Metán, La Caldera y El Parque Nacional El Rey en
Salta, Las Sierras de Santa Bárbara y Maíz Gordo en Jujuy, el Chaco Húmedo y
zonas del Chaco Seco Salteño y del Noreste de Santiago del Estero. Todas zonas
donde aún se producen registros, pero en forma cada vez más aislada y
esporádica.
Hoy, encuentra relativamente buena protección en
el Parque Nacional Iguazú, el Parque Provincial Urugua-í y la Reserva de
Biósfera Yabotí, en Misiones. Algunos ejemplares alcanzan el Valle del Cuñá
Pirú y tal vez un poco más al sur, debido a la conexión de selva que aún
permiten las sierras centrales de Misiones, aunque esta subpoblación sería la de
mayor riesgo de extinción en la provincia, debido a la avanzada de los
desmontes, el aumento de la actividad ganadera y la falta de áreas protegidas
en esas serranías. Misiones es la provincia donde la especie se encuentra más
comprometida y con mayor riesgo de extinción en el corto plazo.
En las Yungas de Salta y Jujuy, destacan dos
áreas prioritarias: el Corredor Serranías de Zapla (Jujuy)-Baritú (Salta) es sin dudas la zona de mayor importancia para el Yaguareté
por múltiples razones: es la mayor extensión continua de selva, la que se
encuentra en mejor estado de conservación, la de más difícil acceso por ser
muy quebrada y donde aún existe una buena disponibilidad de presas (en algunos
lugares, muy buena). Sin embargo, las actividades ganaderas principalmente de
comunidades aborígenes Kollas (Fincas San Andrés y Santiago) presentan
conflictos con el Yaguareté debido a predaciones de éste sobre los animales
domésticos, y constantemente se producen muertes del felino al no existir un
plan para encarar el problema.
El Parque Provincial Laguna Pintascayo
ha cobrado vida recientemente, se ha destacado un guardaparques y se han
señalizado los caminos que más se aproximan hasta ella, por lo que actualmente
su existencia es de público conocimiento, un aspecto que estaba pendiente desde
su creación. Resta mejorar el control ya que es una oportunidad que no se puede desaprovechar para reforzar las posibilidades de
conservación.
La presencia del Yaguareté está confirmada allí,
aunque también pudimos registrar un ejemplar cazado, caza y pesca ilegal, así
como actividad ganadera de igual tenor, en toda su extensión.
La segunda área de importancia es la que se
encuentra dentro del Corredor
Juntas de San Antonio-Tartagal-Acambuco.
Es la franja selvática que va desde Salvador
Maza, en el límite con Bolivia, y la junta de los ríos Bermejo y San
Francisco, y desde allí hasta los ríos Grande de Tarija e Itaú, la situación
es poco conocida ya que no existen investigaciones recientes. Aún se encuentran
selvas en buen estado de conservación y de difícil acceso. La única área
protegida -aunque solamente en los papeles, como casi todas las provinciales- es
la Reserva de Fauna y Flora de Acambuco, donde el Overo está presente, aunque
también es muy cazado. Es una zona prioritaria para conservar y que hasta ahora
ha permanecido sin mucho interés por parte de científicos e investigadores. A
raíz de la sanción de la Ley
Provincial 7274 que desafectó como tal a la Reserva
Provincial Lotes 32 y 33 de General Pizarro, se sumarían a esta unidad unas
25.000 hectáreas de tierras fiscales aledañas, pero aún esto no está
definido.
En las sierras de Santa Bárbara y Maíz gordo,
tampoco hay estudios recientes, aunque sí algunos registros aislados que
permiten creer en su resistencia aún allí. Es casi seguro que es una de las
áreas con mayores probabilidades de extinción en el corto plazo, debido a la
gran tasa de deforestación actual y a la inexistencia de áreas protegidas y
control. Más aún, con la venta y posterior remate de la Reserva Provincial
Lotes 32 y 33, que protegía la zona de transición entre el Chaco Semiárido y
las yungas pedemontanas y Montanas de las serranías de Maíz Gordo, la
situación parece complicarse aún más. A nuestro criterio, la única
alternativa de mantener una esperanza en esta zona es retomar y concretar el
alguna vez proyectado Parque Biprovincial para la Paz, que se había pensado
como solución a los conflictos limítrofes que desde hace décadas mantienen
allí las provincias de Salta y Jujuy. Tampoco se conoce si los Yaguaretés de
esta zona tienen posibilidades de comunicación con las poblaciones conocidas
del oeste (Calilegua y zonas más al sur), el área adyacente de la ruta 34 se
encuentra muy alterada y pocos lugares podrían servir de corredores para
grandes mamíferos, como el predio Sauzalito de la empresa Ledesma, en Jujuy, que
luego de dos intentos de desmonte, se convertiría en reserva.
En Formosa, la provincia con situación más
desconocida de todas, han habido recientemente registros en zonas de Chaco
Húmedo, el más resonante fue el ejemplar capturado vivo hacia fines de 2.004
en Guaycolec.
Sin dudas, la zona a relevar es el Bañado La
Estrella, que por sus características y extensión aún podría albergar
un interesante número de ejemplares o servir de corredor entre zonas mas sureñas y desde el vecino
Paraguay. Sin embargo, aún quedan zonas donde es necesario investigar para
determinar la situación del Tigre localmente, ya que la gran cantidad de
riachos bien cubiertos de vegetación y de largas extensiones de sabanas inundables y zonas áridas existentes, aún podrían albergar al más grande de
los carnívoros terrestres de Argentina. En 1.999 fue muerto un gran macho en
cercanías de la localidad de Estanislao del Campo.
En la provincia de Chaco, se cuentan muy
escasos registros en zonas húmedas, aunque ya se puede afirmar que no existen
posibilidades a largo plazo en esa zona, si es que aún se encuentran
ejemplares.
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| Huela
de Yaguareté en el Parque Nacional Copo, Provincia de
Santiago del Estero. Agosto de 2.005. |
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Sí está confirmada su presencia en la franja
del impenetrable que va desde el Parque Nacional Copo (noreste de Santiago del
Estero), la Reserva y Parque Provincial homónimos hasta El Parque Provincial Loro Hablador primero y Fuerte Esperanza más
al norte. Para la Reserva Natural Formosa no hay información actual precisa sobre la
especie -solo datos que requieren información- aunque presumimos que debe
transitarla dada la continuidad de ambientes y los registros en zonas cercanas.
En el Chaco Seco salteño, una de las regiones
con mayor tasa de desmonte del planeta, la situación también es poco conocida,
aunque existen registros relativamente recientes que indican su presencia
todavía en la región. Además, al mantener aún continuidad con el
Impenetrable Chaqueño -esa enorme masa boscosa que se resiste a desaparecer a
fuerza de ser la de mayores temperaturas del continente y de no poseer
prácticamente curso de agua alguno que haga más hospitalaria su visita-
seguramente su presencia se contará allí por unos años más.
Los
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noticias
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respecto
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en
la Red
Yaguareté.

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